He ido siguiendo con interés creciente a BERANGO KANTARI. Para el que no sepa qué es esto resumirles rápidamente que es un grupo que se ha formado de manera espontánea, juntándose diversas personas cada último viernes de mes para recuperar una tradición muy vasca como es el ir a cantar por los bares y barrios del pueblo canciones tradicionales.

El día de Año Nuevo, éste grupo cuyo número de miembros varía en función del día y de la disponibilidad de la gente, decidieron recuperar la tradición de ir por los caseríos del pueblo a cantar el Urte Barri con gran éxito.

Autofinanciados y habiendo decidido no inscribirse como grupo cultural ni recibir subvenciones del Ayuntamiento, han conseguido entre otras cosas, que gente que ni se miraba a la cara cuando se cruzaban por la calle después de décadas de conflictos, se hayan unido para llevar adelante un proyecto que por su manera de ser cocinado merece todo mi aplauso.

Digo esto porque demuestra una cosa que llevo defendiendo durante algún tiempo: el hecho de que todo aquello que suponga jerarquía y verticalidad, destruye; mientras que todo aquello que se realiza mediante la horizontalidad y la autogestión, crea. Todo aquello que lleve añadido dinero e interés, divide y tensiona, mientras que los actos que el ser humano lleva a cabo por gusto y amor, unifica y es constructivo. La recuperación de una tradición cultural de manera popular en Berango ha hecho más por el pueblo que años y años de supuestos progresos políticos gestionados por un Ayuntamiento que es vomitivo. ¿Por qué? Porque a través de la política uno se corrompe; mientras que la cultura purifica. La política es luchas entre facciones por conseguir el poder de gobernar sobre el resto, y eso crea subordinados y mandamases; mediante la cultura se defiende la identidad de un pueblo. La política significa que dentro de las facciones no pueda haber voces disidentes o críticas, porque eso molesta a las élites que imponen su pensamiento de acción; la cultura pertenece a todos. Berango es un ejemplo muy claro de que los partidos políticos son sujetos xenomorfos que se mueven habitualmente con una cara más o menos popular al frente que le hace ganar votos, con una serie de elitistas parásitos en la sombra indicando la dirección de sus políticas y con el apoyo de una base fanatizada y, en muchos casos, de individuos con un peso importante en el entorno, que viven cómodamente porque el partido en el poder le apoya sus proyectos a cambio de votos y sabe aquel de arriba qué más.

El progreso político nos está llevando a un mundo globalizado en el que los Estados dominantes imponen sus costumbres al resto. Poco a poco corremos el riesgo de que las identidades de las naciones pequeñas como la nuestra se vayan difuminando en las nuevas generaciones y que éstas olviden de dónde venimos y lo que fuimos.

Por lo que alguno que está metido dentro del grupo me ha contado, su funcionamiento ya ha levantado suspicacias en algunos sectores de Berango y el propio Ayuntamiento ha pedido saber quién está detrás de todo ésto. De momento, el gran beneficiado es el pueblo y su desangrado sector hostelero que ve como cada último viernes de mes, el pueblo prende una mecha de vivacidad que los que están desde hace años gestionando desde el Ayuntamiento parecen presurosos de apagar.

Imagínense lo que podríamos conseguir si lo que se ha hecho por la tradición kantari con éste grupo, se pudiese trasladar a asambleas comunales en las que se tomen todas las decisiones de los barrios primero, y del pueblo después. BERANGO KANTARI es un ejemplo maravilloso de grupo autogestionado, popular y horizontal. Aunque sea una pena que Berango sólo sea alegre el último viernes de cada mes, es más de lo que era hasta ahora. Y el hecho de haber molestado a las élites de los partidos que han vivido cómodamente hasta ahora gobernando y creando división, es ya un triunfo. El demostrarles que BERANGO KANTARI puede unir y funcionar sin su apoyo o beneplácito es una bofetada con la mano abierta (que es más humillante que un puñetazo) en sus caras.

Desde Londres, desearos que sigáis como hasta ahora, y que no caigáis en las fauces del capitalismo, sea de izquierdas o de derechas. HERRIA ZUEK ZARETE!!!

ZORIONAK NESKA-MUTILAK!!!